Volkswagen Group Japón ha llamado a revisión 3.116 vehículos de 12 modelos. Los coches afectados incluyen el Golf, Passat, Tiguan y otros importados a Japón entre el 10 de septiembre de 2025 y el 13 de abril de 2026.

El problema radica en un fallo de software en la unidad de control de la dirección asistida eléctrica. Cuando los componentes internos del motor eléctrico se calientan, el sistema de diagnóstico puede interpretar erróneamente las vibraciones mecánicas como una avería.

Esto enciende una luz de advertencia en el salpicadero y desactiva la asistencia a la dirección. El coche sigue siendo manejable, pero el esfuerzo al volante aumenta notablemente. Durante maniobras de aparcamiento, giros o movimientos bruscos, la diferencia se nota de inmediato, especialmente si el conductor no espera que el volante se vuelva repentinamente más pesado.

Volkswagen ha notificado al Ministerio de Transporte de Japón. Los propietarios afectados serán contactados directamente, incluso por correo postal. Todos los coches recibirán una actualización de software gratuita para la unidad de control de la dirección asistida.

La empresa informa que hasta ahora no se han registrado fallos reales ni accidentes relacionados con este defecto. No obstante, la retirada pone de relieve una tendencia más amplia: en los coches modernos, el punto débil es cada vez más el algoritmo que decide cuándo desactivar la asistencia al conductor, en lugar de las piezas mecánicas.