El ranking incluye modelos BMW de producción de los años 90 equipados con transmisión manual de fábrica. La lista se elaboró teniendo en cuenta aceleración, especificaciones del motor, tipo de caja, rareza e importancia histórica. Dado que muchos autos de esa época llevaban un limitador electrónico a 250 km/h (155 mph), el foco no estuvo en la velocidad máxima sino en otros atributos.

Encabeza los cinco primeros el BMW E39 M5, impulsado por un V8 S62 de 4.9 litros (302 pulgadas cúbicas) que rinde 400 hp. Monta una manual de seis velocidades, una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 5.3 segundos. Este modelo apenas se distingue visualmente de los sedanes de representación convencionales, y ahí radica parte de su encanto.

El segundo puesto es para el BMW Z3 M Coupe. Bajo el capó encontramos un seis cilindros en línea S50B32 de 3.2 litros (195 pulgadas cúbicas) que entrega 321 hp, acoplado a una manual de cinco velocidades. Su velocidad máxima también está limitada a 250 km/h, con un sprint de 0 a 100 km/h en 5.4 segundos. El coche es compacto y personalidad propia: carrocería corta, capó largo y tracción trasera le confieren una energía única.

El tercero es el BMW E36 M3 Evolution, con un seis cilindros en línea S50B32 de 3.2 litros que produce 321 hp. Lleva una manual de seis velocidades y firma un 0-100 km/h en 5.5 segundos. Esta máquina equilibrada definió el molde del M-car moderno: combina confort diario, buenas prestaciones y una excelente comunicación con el conductor.

El cuarto lugar es para el BMW E34 M5 3.8, el último M fabricado parcialmente a mano. Está equipado con un seis cilindros en línea S38 de 3.8 litros (232 pulgadas cúbicas) que rinde 340 hp. Su velocidad máxima está limitada a 250 km/h, y alcanza los 100 km/h en unos 5.9 segundos. Frente a modelos más recientes, este coche se siente más mecánico y más fiel a las tradiciones de BMW Motorsport, exigiendo una implicación total del conductor.

Cierra los cinco primeros el BMW 850CSi, un gran turismo poco común con un V12 S70 de 5.6 litros (340 pulgadas cúbicas) que genera 380 hp y 550 Nm (406 lb-pie) de par. Venía con una manual de seis velocidades, su velocidad máxima también es de 250 km/h, y acelera de 0 a 100 km/h en 6 segundos. Solo se produjeron 1,510 unidades. A pesar de su peso considerable, el coche se mantiene estable a alta velocidad y logra fusionar el lujo de un cupé de bandera con la deportividad.