BMW pone a prueba en Nürburgring dos futuras berlinas deportivas: un M5 renovado y el primer M3 cien por cien eléctrico. Ambos llegarán al mercado en 2027.

El M3 eléctrico será el primer vehículo de altas prestaciones de la división M que prescinde del motor de combustión. El nuevo M5, en cambio, mantiene su motorización V8 híbrida enchufable, aunque recibe una profunda actualización de mitad de ciclo.

Los prototipos exhiben rasgos de estilo de la Neue Klasse. Pese al camuflaje, se aprecia una versión horizontal de la icónica parrilla doble de la marca y una nueva configuración de los faros dobles. El M5 lleva menos camuflaje en el frontal, por lo que se ven claramente las grandes entradas de aire en el paragolpes.

En la zaga, ambos modelos lucirán previsiblemente pilotos traseros continuos. Un tratamiento similar ya se ha visto en el nuevo i3 y en las renovadas Serie 7 e i7.

El interior también seguirá el último concepto de BMW. Se espera una gran pantalla central, una proyección en la base del parabrisas y la desaparición del tradicional mando iDrive. El M5 podría incorporar una pantalla para el pasajero como la del Serie 7.

BMW planea lanzar después del M3 eléctrico un M3 de gasolina con un seis cilindros en línea, que llegará aproximadamente un año más tarde. Para quienes compren deportivos a partir de 2026, la familia M de BMW será un asunto de transición: las versiones eléctrica, híbrida y de gasolina convivirán en paralelo.