El Alpine A290, un compacto deportivo eléctrico basado en el Renault 5, está conquistando tanto a fieles de la marca como a compradores primerizos. Según Nicola Burnside, responsable de Alpine en el Reino Unido, el modelo ha conectado con rapidez en un país con debilidad histórica por los compactos prestacionales. La fórmula encaja de lleno con el gusto local, y se nota. No sorprende: cuando el paquete es convincente, el mercado británico suele responder.

De enero a noviembre de 2025, Alpine vendió 1.155 coches en el Reino Unido, un salto interanual del 267%. El impulso llega tanto de propietarios del A110 como de nuevos clientes. La empresa señala que parte de su base tradicional—entusiastas y aficionados al automovilismo—está dando el salto a lo eléctrico junto a la marca, mientras que el A290 atrae a compradores más jóvenes y a residentes urbanos centrados en los EV. Esa mezcla sugiere que el A290 no es solo una jugada de nicho, sino una puerta de entrada a un público más amplio.

Pronto llegará al mercado un Alpine A390 de cinco puertas, que la marca sitúa con una dinámica comparable a la del A110. Después le seguirá un A110 eléctrico de nueva generación, el siguiente paso en la ofensiva de electrificación de Alpine.