Mitsubishi podría estar preparando una versión del Outlander más orientada al uso fuera del asfalto. La pista llega desde el registro en Canadá de la marca Diamond Trail Edition y de un logotipo a juego, vinculado con el concepto ya conocido de Trail Edition.

La actual Outlander Trail Edition se centra sobre todo en estética y dotación, más que en mejoras reales de capacidad. El término Diamond sugiere un peldaño superior en la gama, y no extrañaría que Mitsubishi barajara una suspensión retocada, mayor altura libre o ajustes específicos para circular lejos del pavimento. El Outlander ya utiliza el sistema de tracción total S-AWC con modos para nieve, arena, barro y grava, así que la base existe; eso sí, sin cambios de hardware de calado, el resultado se percibiría más como un paquete de apariencia que como una herramienta para la ruta.

También cabe la posibilidad de que Diamond Trail Edition apunte más alto como un acabado mejor equipado y más caro, en lugar de convertirse en un especialista rudo. De optar por esa vía, el crossover podría incorporar un cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas, un head-up display, un equipo de audio Yamaha de 12 altavoces, climatizador de tres zonas y tapicería de cuero con asientos ventilados. Sería una jugada alineada con la vocación confortable del Outlander, aunque rebaje un poco la promesa aventurera que sugiere el nombre.