Como parte de este proyecto, los Citroën Berlingo y Fiat Ducato recorren Europa para mostrar las ventajas del HVO, un combustible renovable producido a partir de aceites vegetales usados y grasas animales. El objetivo es claro: ofrecer a empresas y particulares una vía rápida y eficaz para reducir de forma notable las emisiones de CO₂ durante todo el ciclo de vida sin sustituir sus vehículos, ya que todos los modelos diésel de Stellantis son plenamente compatibles con este combustible. Para los gestores de flotas que vigilan presupuestos y plazos, la posibilidad de descarbonizar sin cambiar de parque resulta especialmente práctica; en la carretera, ese enfoque pragmático suele pesar más que cualquier discurso.

El programa HVO Aurora, desarrollado junto a la empresa francesa SP3H, especializada en sensores inteligentes para combustibles, registra y documenta el uso de HVO y evalúa en tiempo real las emisiones de CO₂. Con ello, se demuestra que un combustible más limpio y validado puede mover turismos y vehículos comerciales ligeros que ya están en circulación, sin modificar la flota ni la infraestructura de soporte. Para los operadores más cautos, contar con datos inmediatos tiende a hacer el argumento más convincente; la transparencia técnica reduce resistencias.

Todos los turismos y comerciales ligeros de Stellantis actualmente a la venta son ya totalmente compatibles con el diésel HVO (norma de combustible EN15940). Muchos vehículos diésel Euro 5 y Euro 6 que hoy operan también pueden utilizarlo sin ninguna modificación. Esa amplitud de compatibilidad importa tanto a las empresas con flotas de diferentes edades como a los particulares que buscan un cambio sencillo y sin complicaciones.