Ford Motor ha presentado una solicitud de patente para un sistema de reducción del deslumbramiento que podría integrarse en los futuros modelos de la marca.

La solución realiza un seguimiento continuo de las condiciones de luz exterior y de la posición del sol respecto a la línea de visión del conductor. Cuando el nivel de brillo alcanza un umbral capaz de comprometer la visibilidad de la carretera, entra en juego un conjunto de medidas para mitigar el deslumbramiento.

La respuesta puede combinar varias acciones a la vez. El asiento del conductor es capaz de ajustarse automáticamente para sacar los ojos del rayo más intenso y así reducir el riesgo de quedar cegado por la luz.

También puede mover de forma dinámica elementos del interior, como las viseras parasol o las cortinillas integradas en las ventanillas, para bloquear la entrada directa de los rayos solares en el habitáculo.

Si la situación exige una intervención inmediata, el vehículo puede bajar temporalmente la velocidad hasta un punto óptimo que facilite la adaptación del conductor al cambio de iluminación.

Y cuando eso no resulta suficiente, el sistema puede recomendar un cambio de carril para evitar zonas con mayor exposición al sol.

En conjunto, la propuesta busca mejorar el confort y elevar la seguridad al contrarrestar los efectos del sol intenso en la conducción. La idea suena especialmente práctica para el día a día: los movimientos automáticos del asiento y de las viseras son ayudas naturales, mientras que cualquier ajuste de velocidad o de trayectoria necesitará una calibración fina para integrarse sin fricciones desde el puesto de conducción.