Dongfeng presenta su hoja de ruta de baterías de estado sólido
Dongfeng revela prototipo y plan: baterías semisólidas y de estado sólido con 350 Wh/kg, hasta 1.000 km, línea piloto de 0,2 GWh y producción en 2027.
Dongfeng ha presentado un coche eléctrico “de estado sólido” y, al mismo tiempo, trazó una hoja de ruta para las baterías de próxima generación. Según Dongfeng Headlines, el equipo de desarrollo ya llevó una batería semisólida a nivel de producto, mientras que el esfuerzo principal se centra ahora en la tecnología totalmente de estado sólido, con producción en serie prevista para 2027. El calendario pone el acento en la industrialización a corto plazo más que en promesas lejanas; exigente, sí, pero con un tono de pragmatismo que se agradece.
La imagen difundida muestra un prototipo que recuerda visualmente a la gama eπ (por ejemplo, el 007), aunque los datos concretos de la batería de este coche no se han divulgado. Antes, la marca enseñó un conjunto de tecnologías: celdas de estado sólido de alta energía y la plataforma Mach de ultra alto voltaje. En conjunto, todo apunta a cargas más rápidas y mayor eficiencia global, algo que debería trasladarse al uso real si las cifras se confirman fuera del laboratorio.
Entre los hitos tangibles figuran una línea piloto de 0,2 GWh para baterías de estado sólido y el objetivo de equipar coches con paquetes en torno a 350 Wh/kg para septiembre de 2026, con la intención de alcanzar del orden de 1.000 km de autonomía. En paralelo, Dongfeng afirma que desarrolla una versión totalmente de estado sólido, preparada para carga rápida y también en el nivel de 350 Wh/kg, con aplicación de prueba prevista para diciembre de 2027; además, ha iniciado trabajos preliminares en celdas de estado sólido completas de sulfuro con una meta de 500 Wh/kg. Si estos plazos se cumplen, el salto en densidad pondrá presión a los rivales.
Los ensayos también se destacan por separado: más del 72% de retención de energía a −30 °C y superación de una prueba en cámara térmica a 170 °C. La compañía señala que estas cifras superan de forma notable a las baterías ternarias líquidas (NCM) típicas y a los requisitos de las normas vigentes. Para el usuario, un rendimiento en frío así marca la diferencia en climas extremos.