Cómo BMW reimagina los asientos: menos peso, misma resistencia
Descubre el concepto M Visionary Materials de BMW: asientos con fibra bobinada que evitan bastidores, reducen hasta un 60% el peso y mantienen el confort.
Cuando se habla de aligerar un coche, la mente suele irse al aluminio, a paneles compuestos o a llantas más ligeras. Pero uno de los grandes culpables está delante de nuestras narices: los asientos. Basta con sacar uno una sola vez para entenderlo. Dentro no hay solo metal y tapicería, sino un conjunto completo de armazones, cableado, mecanismos de ajuste, calefacción y ventilación, y en algunos casos elementos de seguridad pasiva.
Según proveedores de materiales para automoción, solo el bastidor de acero de un asiento delantero medio puede rondar los 12,5 kilogramos, y un juego completo de asientos rozar los 50 kilogramos. Incluso recurriendo a aceros aligerados de alta resistencia, la rebaja suele quedarse en torno al 15 por ciento. A partir de ahí empieza la guerra por cada kilo: espumas, reposacabezas, apoyos lumbares, guías, mecanismos de reclinado y altura. Cada pieza suma masa más rápido de lo que parece.
BMW ha puesto el foco en el asunto con el llamativo concepto de asiento M Visionary Materials. La apuesta no pasa solo por la sostenibilidad —con materiales reciclados y de origen vegetal—, sino por replantear la propia arquitectura. En lugar de un bastidor convencional, el diseño recurre al bobinado robótico de fibra: una máquina deposita fibras impregnadas de resina alrededor de los puntos de carga, creando una red estructural sin marcos metálicos tradicionales ni piezas superfluas. Según sus desarrolladores, esta solución iguala la resistencia de los enfoques clásicos y reduce el peso aproximadamente un 60 por ciento, además de requerir menos componentes.
Con esta perspectiva, la lógica del sector encaja. A medida que los modelos de 2025–2026 engordan con más confort, sistemas de seguridad y electrificación, los kilos extra hay que rascarlos en cada subsistema. Los asientos son un objetivo evidente: voluminosos, complejos y, durante años, fuera del radar del gran público.