Jaguar pone fin a los motores térmicos y acelera su salto 100% eléctrico
Jaguar ensambló en Solihull su último F-Pace SVR a gasolina y se prepara para renacer como marca 100% eléctrica: GT de tres motores y más de 1.000 CV en 2026.
Jaguar puso un punto final inequívoco a la era de la combustión: la planta de Solihull ensambló la última unidad con motor térmico la semana pasada. El adiós llegó en forma de un F-Pace SVR negro con un V8 de 5,0 litros sobrealimentado, un cierre que le sienta a una marca de raíces deportivas profundas.
Según SPEEDME.RU, el coche fue entregado al Jaguar Daimler Heritage Trust en Gaydon. No hubo ceremonia oficial, pero el mensaje es claro: los Jaguar de gasolina y diésel ya pertenecen al pasado. El stock en concesionarios del F-Pace debería sostener las ventas hasta 2026, un remanente que dará algo de continuidad durante la transición.
La marca venía preparando este momento desde mediados de 2024, retirando uno tras otro los XE, XF, E-Pace, el eléctrico I-Pace y el F-Type. Ahora afina su relanzamiento como enseña completamente eléctrica dentro de JLR, parte del grupo Tata.
El giro a una gama solo de eléctricos se fijó en 2021, y Jaguar no se ha apartado del plan, incluso mientras algunos rivales ajustan promesas ante una demanda de EV más templada y el debate sobre los límites a los motores de combustión más allá de 2035 en Europa. Esa constancia destaca en un segmento que últimamente se muestra más cauto.
La dirección estética de esta nueva etapa quedó insinuada por el prototipo Type 00 y un rebranding que generó reacciones intensas. Al mismo tiempo, a la prensa se le mostraron prototipos camuflados de un futuro gran GT eléctrico de unos 5,4 metros de largo; se ha mencionado una configuración de tres motores y más de 1.000 hp. Los pedidos se esperan a mediados de 2026, con entregas en 2027: si esos objetivos se cumplen, el emblema puede volver a elevar el listón.