Rezvani repite una táctica conocida: dos teasers en penumbra del Tank de tercera generación y una fecha de estreno ya marcada: enero de 2026. Los detalles aún son escasos, pero las imágenes dejan claras las bases: el diseño se ve más compacto y coherente. Se mantienen la parrilla facetada y los faros de gesto severo, mientras que el capó y los guardabarros delanteros parecen más inclinados, en sintonía con los todoterrenos de estilo Baja. Esta piel más tensa le sienta bien al Tank y transmite una determinación que se aprecia incluso en parado.

En el apartado técnico, Rezvani no parece dispuesto a salirse de su guion, según SPEEDME.RRU, que cita a sus fuentes. El Tank actual parte del Jeep Wrangler de cuatro puertas y ya ofrece una elevación importante, con opciones que van desde amortiguadores reforzados hasta kits de suspensión extremos pensados para un uso off-road severo. En los adelantos, la carrocería va alta, lo que sugiere que el afán por la máxima capacidad en ruta sigue siendo una prioridad; y esa postura se interpreta más como una promesa que como una pose.

La novedad más tangible para los interesados es directa: las reservas ya están abiertas con un depósito de 500 dólares. El precio final no se ha anunciado, pero la dirección es clara. El Tank actual ya parte alto y los paquetes extra pueden llevar la factura a territorio de superdeportivos, con V8 potentes, paquetes electrónicos e incluso blindaje entre las opciones. En resumen, la receta sigue apostando por el espectáculo respaldado por capacidad real, y esta evolución apunta a ser menos estridente y más intencional.