Costos operativos de los vehículos eléctricos: depende de dónde y cómo recargas
Analizamos cuándo los vehículos eléctricos ahorran y cuándo no: costos operativos, carga rápida pública vs doméstica y el costo total real.
Los investigadores concluyeron que los costos operativos de muchos eléctricos actuales pueden igualar —e incluso superar— el gasto en gasolina de un vehículo comparable con motor de combustión. La diferencia se hace especialmente visible en el uso comercial. En los cálculos previos el ahorro parece evidente, aunque en algunos escenarios la realidad cotidiana cuenta otra historia.
Por ejemplo, quienes dependen de una pick-up para trabajar suelen recargar lejos de casa. En los puntos de carga rápida públicos, las tarifas son mucho más altas que en el enchufe doméstico y, en ocasiones, llegan a rivalizar con el coste del combustible tradicional. Con un uso intensivo, esa electricidad cara se convierte en el principal motor del aumento de gastos para los propietarios de vehículos eléctricos.
El estudio también subraya una pauta clave: la rentabilidad de un eléctrico depende en gran medida del lugar donde se vive y del tipo de fuente energética utilizada. Quienes cuentan con electricidad barata y acceso a carga en casa sí pueden lograr ahorros significativos. No todos los enchufes son iguales, y eso cambia la cuenta final.
El análisis no tiene en cuenta factores como el mantenimiento ni otros gastos de propiedad, pero muestra que, aunque se repite a menudo que un eléctrico es más barato de mantener que un coche de combustión, no siempre ocurre así. En esencia, la economía de un EV depende menos del logotipo del capó y más del dónde y el cómo se recarga. Una mirada fría a las facturas sugiere que la infraestructura y las tarifas pesan tanto como la tecnología.