Un Model T con alma: el regalo que inspiró a Jim Farley en Detroit
Jim Farley, CEO de Ford, recibió un Model T artesanal de un residente del Pope Francis Center mientras hacía voluntariado: una historia de valores humanos.
El director ejecutivo de Ford, Jim Farley, recibió un regalo de Navidad poco habitual mientras hacía voluntariado en el Pope Francis Center de Detroit. Desde hace varios años, el máximo responsable del fabricante acude allí para apoyar a personas sin vivienda: reparte comida y ropa, y también echa una mano en la limpieza y en la cocina.
Este año, el obsequio llegó de Allan Webster, residente del centro que está reconstruyendo su vida tras la adicción. Él mismo elaboró a mano una maqueta de una camioneta Ford Model T. Según Detroit Free Press, desde la infancia mostraba talento para el dibujo, pero las dificultades familiares y el alcoholismo lo llevaron por otro camino.
En los últimos nueve meses, vive en el Pope Francis Center, crea obras y prepara un nuevo rumbo profesional. Contó que quiere trabajar como pintor y afinar sus habilidades en arte decorativo. Al recibir la pieza, Farley comentó que la recordaría cada vez que mirara la maqueta y animó a Webster a no perder la oportunidad de cambiar su vida.
El episodio recuerda que, detrás de las discusiones sobre qué autos son “mejores”, hay personas reales y principios que los fabricantes sostienen más allá del negocio. En un sector a menudo dominado por rankings y métricas, momentos así dicen más que cualquier eslogan corporativo y, sobre todo, ponen en primer plano lo que debería importar.