El presidente de Hyundai Motor Group, Euisun Chung, visitó la sede de Pangyo de la subsidiaria 42dot y volvió a subrayar la hoja de ruta a largo plazo del grupo en conducción autónoma. Durante la visita, probó en primera persona un Hyundai Ioniq 6 sin conductor, utilizando el último sistema de control autónomo de extremo a extremo. Un gesto que, más allá de la demostración técnica, transmite confianza en el avance interno del proyecto.

El coche se apoya en una arquitectura donde un único módulo de IA transforma datos brutos de sensores directamente en órdenes de conducción. El núcleo es la plataforma Atria AI, codiseñada por 42dot y las operaciones estadounidenses de Motional. Esta solución procesa señales de ocho cámaras y un radar, y unifica percepción, planificación y control en una sola red neuronal que funciona en un procesador a bordo. La apuesta por una configuración centrada en visión con un único radar suena a equilibrio pragmático entre capacidad y complejidad, pensado para escalar.

Según Hyundai, este planteamiento simplifica la pila tecnológica y la hace más escalable que los sistemas modulares tradicionales. Para el entrenamiento y la simulación, la compañía recurre a la infraestructura de computación de Nvidia. Anclar el desarrollo a un ecosistema de cómputo maduro debería acortar los ciclos de iteración sin exigir cambios de hardware a cada paso, una decisión que en la práctica evita vaivenes innecesarios.

La visita fue la primera desde la salida del anterior responsable de 42dot y el mercado la interpretó como una señal de estabilidad y continuidad. Chung subrayó que la seguridad y el despliegue práctico siguen al frente de las prioridades, incluso con los rivales avanzando a buen ritmo. El mensaje apunta a un lanzamiento pautado por la validación, no por la persecución de titulares, una postura sobria que suele dar mejores frutos a medio plazo.

Hyundai prevé inversiones de calado en IA y autonomía entre 2026 y 2030. La empresa ve estas tecnologías como una línea estratégica para los modelos que debutarán en 2026 y para las generaciones posteriores, situando la conducción autónoma como pilar de su próxima ola de productos, una declaración de intenciones coherente con la arquitectura presentada.