Peugeot se prepara para presentar el 408 renovado, con la versión actualizada de este llamativo fastback familiar lista para debutar en enero en el Salón del Automóvil de Bruselas 2026. La información oficial aún es limitada, pero la marca deja entrever que afinará las aristas del modelo con elementos más precisos en el frontal y la zaga. Parece lógico esperar que el 408 siga la pauta de su hermano, el 308, que recibió su actualización a principios de 2025, una sincronización que sugiere la intención de mantener el impulso en la gama.

Con esa búsqueda de coherencia familiar, el protagonismo recaería en el morro: una parrilla nueva, superficies más marcadas y un gran emblema de Peugeot iluminado en el centro. El cambio más llamativo podría ser la probable despedida de las luces diurnas en “colmillo” que hacían al 408 inconfundible. En el 308 actualizado fueron sustituidas por unas DRL más finas de triple garra con barras lumínicas adicionales, y todo apunta a que el mismo tratamiento podría llegar al 408. De confirmarse, el coche cedería algo de dramatismo a cambio de un rostro más limpio y cohesionado, una evolución que encaja con su misión sin diluir su carácter.

En el resto, cabe esperar paragolpes más pulidos y redibujados, nuevos diseños de llantas y una posible actualización de las luces traseras con el motivo de triple garra. En el interior no se prevé una revolución: más bien un repaso ordenado, con gráficos de pantalla nuevos y materiales y opciones ligeramente más cuidados en los acabados superiores. Es una vía pragmática, centrada en los puntos de contacto que importan, que deja actuar a un habitáculo que no reclama reinvención.