Renault ha mostrado cómo puede ser “mil kilómetros sin cargar” sin recurrir a una batería gigantesca. El experimental Filante Record 2025 superó los 1.000 km con una sola carga en condiciones próximas a la conducción por autopista: durante la prueba, la velocidad media se mantuvo por encima de 100 km/h, con un objetivo en torno a 110 km/h. Y lo hizo con una batería de 87 kWh, la misma capacidad que utiliza el Renault Scenic E‑Tech de serie.

Al cruzar la meta, según 32CARS.RU, aún quedaba alrededor del 11% en el paquete, suficiente para unos cien kilómetros adicionales.

Más que un truco de autonomía, el mérito está en la eficiencia energética. Renault habla de unos 7,8 kWh cada 100 km —aproximadamente 13 km por kWh—, una cifra que desplaza el protagonismo hacia la aerodinámica y la masa antes que al tamaño de la batería. Es un recordatorio claro: cuando el aire se corta mejor y las pérdidas se minimizan, la química no tiene por qué crecer.

El Filante Record 2025 nace como laboratorio rodante: los avances en perfilado, reducción de pérdidas y gestión de la energía están pensados para migrar con el tiempo a los modelos de producción. Si esta filosofía llega a los concesionarios, los viajes largos en eléctricos podrían depender por fin más de la ingeniería inteligente que de acumuladores cada vez más grandes.