Ofensiva eléctrica de Land Rover en 2026: Range Rover Electric, Sport EV y nuevo Velar
Land Rover acelera su transición en 2026: Range Rover Electric, Sport EV y nuevo Velar prometen lujo, autonomía WLTP de 500-600 km y prestaciones de alto nivel.
2026 se perfila como un año clave para Land Rover: la marca planea acelerar su transición hacia los SUV eléctricos, con la familia Range Rover en el centro. A pesar de los desafíos de producción y financieros, la compañía —a juzgar por sus declaraciones y el ritmo constante de prototipos en pruebas— no muestra intención de levantar el pie; más bien, la electrificación pasa a ser el hilo conductor.
La estrella es el Range Rover Electric. El desarrollo se ha alargado respecto a lo previsto, pero el encargo está claro: conservar el lujo de un buque insignia y la solvencia fuera del asfalto, adoptando a la vez un sistema de propulsión por baterías. La autonomía objetivo ronda los 500 km en ciclo WLTP, y se promete una potencia acorde al estatus del modelo. En paralelo, Land Rover prepara un sutil lavado de cara para el Range Rover de combustión: ajustes de acabados, mejoras tecnológicas y una gama de motores revisada. La idea es estandarizar avances para que parte de ese trabajo fluya también al eléctrico. El orden elegido suena pragmático: mantener al día el Range Rover troncal mientras el tope de gama eléctrico toma forma.
Después viene el Range Rover Sport. En 2026, se espera un Sport totalmente eléctrico que ponga el foco en la dinámica, con un chasis afinado para un tacto más preciso que el del Range Rover convencional. A su lado llegará el Range Rover Sport SV, una interpretación independiente y más radical con motor tradicional: un V8 biturbo de 4,4 litros. En esencia, apunta a quienes aún no dan el salto a la electricidad pero siguen buscando el máximo rendimiento. Es una estrategia de doble vía que tiene sentido para un público deportivo en transición.
El tercer gran movimiento es el relevo generacional del Range Rover Velar. Se está desarrollando como eléctrico puro con arquitectura de 800 voltios, más de 500 hp en las versiones de mayor especificación y un objetivo de autonomía WLTP de alrededor de 600 km. La intención es convertirlo en uno de los proyectos más ambiciosos de la marca y en un verdadero imán para nuevos públicos. Si se materializa tal como se describe, el Velar apunta a convertirse en la declaración más nítida de las intenciones eléctricas de Land Rover.