Según Automotive News, el Ford Puma cerró 2025, con base en cifras preliminares, entre los diez crossovers más vendidos de Europa, colocándose en la séptima posición con 141,423 ventas.

En otras palabras, el Puma solo queda por detrás del Volkswagen T-Roc (196,246), Volkswagen Tiguan (180,683), Toyota Yaris Cross (174,567), Peugeot 2008 (160,104), Dacia Duster (157,004) y Citroën C3 (144,191). Se mantiene por delante del Kia Sportage (139,428), Hyundai Tucson (136,359) y Nissan Qashqai (128,919), que completan los diez primeros. Las diferencias tan estrechas entre varios de estos modelos dejan claro lo disputado que está este tramo del mercado.

En los últimos años, el apetito de los compradores europeos por los SUV y los crossovers se ha disparado. Estos vehículos ampliaron su cuota del 41% en 2020 al 59% en 2025, mientras que los hatchbacks retrocedieron del 35% al 23,9% y su volumen cayó de 4,2 a 2,9 millones. La tendencia parece firmemente asentada: la practicidad y la versatilidad percibida siguen alejando a muchos compradores de los pequeños coches tradicionales. A la vista de estos datos, no sorprende que cada cliente cuente y que la competencia sea cada vez más intensa.