BMW ha dado en China uno de sus pasos más decisivos de los últimos años: con efecto a partir del 1 de enero de 2026, la marca recortó los precios recomendados en más de 30 modelos clave. En algunos casos la reducción alcanza el 24% y la caída supera los 300.000 yuanes, unos 36.500 €. Es una respuesta directa a la presión de los fabricantes locales, que han ganado terreno con tarifas más agresivas y un equipamiento más generoso, especialmente en vehículos eléctricos. El movimiento asume esa nueva realidad sin renunciar a la percepción de valor de la firma.

El ajuste abarca prácticamente toda la gama, de las berlinas ejecutivas a los modelos más asequibles, y en muchos casos los recortes superan el 10%. El buque insignia eléctrico i7 M70L en China baja 301.000 yuanes, de 1.899.000 a 1.598.000 yuanes, alrededor de un 16%. El mayor descuento recae en el iX1 eDrive25L: -24%, de 299.900 a 228.000 yuanes. También se abaratan de forma notable los i7 eDrive50L y, entre los crossover y las versiones de enfoque prestacional, la revisión alcanza a X7, X6, X2, i4 M60 e i5 M60. La selección deja entrever dónde quiere ganar tracción la marca: incrementar volumen sin perder atractivo para quien valora el rendimiento.

De forma oficial, BMW evita hablar de guerra de precios y presenta el cambio como una actualización de valor de carácter sistémico dentro de su enfoque In China—for China. El efecto es directo: el número de modelos de BMW por debajo de 300.000 yuanes pasa de tres a diez, y la opción más asequible pasa a ser el 225L M Sport a 208.000 yuanes. Con una barrera de acceso más baja, la propuesta se vuelve más competitiva para el comprador local y puede empujar a otros a revisar sus listas.