Volvo ha iniciado una llamada a revisión parcial del EX30 en el Reino Unido tras detectar un posible problema en la batería de alto voltaje. La medida afecta a las versiones Single Motor Extended Range y Twin Motor Performance equipadas con baterías de química NMC. La preocupación apunta a componentes de un proveedor concreto utilizados en vehículos de los años modelo 2024–2026.

Según Volvo, el sobrecalentamiento de una celda individual solo podría darse bajo condiciones específicas. Si la temperatura aumenta, el coche avisará al conductor en la pantalla. Mientras se prepara una solución definitiva, se aconseja a los propietarios limitar el estado de carga al 70% para reducir la carga térmica, una recomendación prudente que ayuda a aliviar el esfuerzo del sistema.

La compañía recalca que se trata de una medida preventiva dirigida a un número limitado de unidades. Los clientes están recibiendo notificaciones electrónicas con recomendaciones y la promesa de más información conforme avance el proceso, una forma de mantener la calma y el seguimiento sin ruido innecesario.

Las actualizaciones se desplegarán por fases, y las decisiones sobre la llamada a revisión se tomarán a nivel local, en lugar de aplicarse de forma automática en todos los países. El episodio recuerda que, incluso con los eléctricos actuales, gestionar la temperatura de la batería sigue siendo esencial, especialmente con la coexistencia de distintos proveedores y arquitecturas de vehículo de nueva generación. Para quien convive con plataformas recién estrenadas, estos ajustes son parte del aprendizaje del sector.

Aun así, Volvo se mueve con antelación: actúa antes de que se produzcan incidentes, una postura que, en un mercado de eléctricos cada vez más competitivo, tiende a reforzar la confianza y a subrayar un compromiso constante con la seguridad. A la hora de elegir, este tipo de reflejos pesa casi tanto como una ficha técnica brillante.