Audi parece dispuesta a reconectar con el público que en su día abrazó al poco convencional A2: compacto, atrevido y de verdad práctico. Ese papel de pequeño Audi inteligente podría recaer ahora en el Q2 e-tron, el próximo relevo eléctrico del actual Q2 de gasolina y la puerta de acceso más asequible a la gama e-tron. A simple vista, es una jugada con sentido: recuperar el espíritu funcional en un formato urbano siempre ayuda a diferenciarse.

Los primeros datos señalan que se asentará sobre la plataforma MEB+, llamada a aportar una carrocería más rígida, mejor eficiencia energética y recargas sensiblemente más rápidas frente a los primeros planteamientos del grupo. El encargo de diseño apunta a proporciones que casi se leen como las de un compacto sobreelevado: voladizos cortos, iluminación expresiva, parrilla carenada y guiños más juguetones que miran al A2. Esas referencias se perciben intencionadas más que nostálgicas, una manera limpia de darle a este eléctrico compacto una identidad clara.

Por dentro, la cabina combinaría un cuadro de instrumentos digital con una pantalla central MMI, asistente de voz con elementos de IA, ayudas a la conducción de Nivel 2 y opciones de acabado con materiales sostenibles. A eso se suman las ventajas ya conocidas de un eléctrico: piso completamente plano, más espacio y un maletero que debería quedar en la media del segmento. Bien resuelto, ese conjunto sacaría partido a cada centímetro y pondría la usabilidad diaria en primer plano, que es exactamente lo que se le pide a un urbano premium que no quiere vivir solo de la imagen.

En el apartado técnico, las previsiones apuntan a una versión de acceso con tracción delantera, alrededor de 201 hp, una batería de unos 63 kWh y una autonomía estimada cercana a 400 km. Las variantes superiores aportarían más potencia, mayor alcance y, posiblemente, quattro. Si esas proyecciones se cumplen, el Q2 e-tron podría dar con un punto de equilibrio convincente para quienes se estrenan en la familia eléctrica de Audi; un enfoque pragmático que suele funcionar en el mundo real.