El fabricante alemán Mercedes-Benz está a punto de presentar una Clase S renovada y, en paralelo, desplegar una mejora de su sistema parcialmente autónomo Drive Pilot. La actualización eleva el límite de funcionamiento de 95 km/h a un máximo de 110 km/h.

Por ahora, el sistema se ofrece como equipamiento opcional y cumple el estándar de automatización condicional de nivel 3 de la SAE.

La evolución prevista del Drive Pilot no solo sube el listón de velocidad; también promete un avance notable en el rendimiento de sus sensores, cámaras, radares y lidares. El efecto esperado es un plus de seguridad y eficiencia, sobre todo en autopistas largas o carreteras con límites más altos, justo los escenarios donde esta tecnología se siente más natural y se integra con mayor fluidez en el tráfico.

Eso sí, la mejora no alcanzará de inicio a las versiones anteriores de la Mercedes-Benz Clase S. Los vehículos ya producidos seguirán limitados a 95 km/h y no recibirán cambios de hardware. Las nuevas unidades, además, requerirán aprobaciones adicionales de los reguladores antes de poder utilizarse. Para los propietarios actuales, la decisión puede sonar a oportunidad perdida; sin embargo, ayuda a mantener un hardware homogéneo de cara al despliegue, una elección pragmática para asegurar una implantación sin sobresaltos.