Mientras los fabricantes de autos discuten quién llevará primero las baterías de estado sólido al gran público, Finlandia ha decidido pisar el acelerador. Donut Lab afirma que su nueva batería ya no es un prototipo de laboratorio, sino una tecnología validada e integrada en maquinaria de producción, con planes de salir a la carretera en los próximos meses. La primera aplicación llegará a Verge Motorcycles, con un despliegue previsto para el primer trimestre de 2026.

El buque insignia será la Verge TS Pro, una superbike eléctrica ya disponible para pedidos en Europa. La cifra clave es una densidad energética de 400 Wh/kg, casi el doble que la de los paquetes de iones de litio convencionales con electrolito líquido. De ahí derivan las promesas de autonomía: hasta 600 km en ciudad y cerca de 315 km en autopista a un ritmo constante de 90 km/h.

Batería de estado sólido / Donut
Donut Lab

Las metas de rendimiento son igual de contundentes. Las versiones de acceso declaran 102 kW (138 hp) y 1.000 Nm, con 0–100 km/h en 3,5 s y una velocidad máxima de hasta 200 km/h. La especificación superior anuncia 150 kW (204 hp) y 1.200 Nm, recortando el 0–100 km/h a 2,5 s. El enfoque está en la carga rápida: menos de 10 minutos sin la habitual pausa en el 80%, y una estimación de 60 km de alcance por minuto enchufado. También hay una promesa de durabilidad especialmente ambiciosa: más de 100.000 ciclos con degradación mínima. Si estas cifras se confirman en carretera, elevarían el listón de lo que cabe esperar de una moto eléctrica.

El precio acompaña al discurso: alrededor de 40.389 € para la versión con batería de estado sólido, una prima de 3.000 € frente al modelo con batería convencional y hasta 350 km de autonomía. Con el salto en densidad, la velocidad de carga y la vida útil proyectada, esa diferencia parece medida; la verdadera prueba será cuánto se acercan las unidades de serie a estas cifras fuera de la ficha técnica.