Lamborghini inicia una amplia campaña de servicio en Estados Unidos que abarca a más de 10 500 unidades del Urus fabricadas para ese mercado entre el 30 de julio de 2018 y el 26 de enero de 2025. La acción afecta a los años modelo 2019–2024 por un fallo de software que puede hacer que la imagen de la cámara de marcha atrás desaparezca de la pantalla del sistema de infoentretenimiento. En un SUV grande y de altas prestaciones, una pantalla en negro no es un simple fastidio: complica de verdad las maniobras y el aparcamiento seguro.

Según se detalla, el origen del problema está en el software de la unidad de control de las asistencias a la conducción. La interferencia eléctrica, la calidad del apantallamiento y la temporización influyen en el funcionamiento de la cámara: un nivel elevado de ruido en la línea entre la cámara y la unidad de control puede corromper los datos, tras lo cual la cámara deja de operar correctamente. También se mencionan interferencias electromagnéticas cuando el cable coaxial está insuficientemente apantallado y variaciones en las conexiones engastadas que agravan el efecto. Es el típico quebradero de cabeza de la electrónica moderna, donde una integridad de señal al límite se delata en el uso cotidiano.

Lamborghini empezó a investigar el asunto en la primavera de 2025 tras el aviso de otra marca del Grupo Volkswagen, con una pesquisa interna que se prolongó hasta octubre de 2025. Ya se prepara una actualización de software para que el sistema intente una recuperación sobre la marcha durante la conducción y evite la avería. Los modelos a partir de 2025 emplean hardware y software distintos, por lo que el Urus SE queda fuera. Optar por una solución de software suena a vía pragmática cuando la sensibilidad al ruido eléctrico—y no un componente defectuoso concreto—está en el centro del comportamiento.

Los concesionarios serán notificados antes del 29 de enero de 2026, y los propietarios recibirán avisos entre el 9 y el 16 de febrero de 2026, tanto por carta como a través de la app.