La USPTO frena a Tesla: la marca Cybercab ya tiene dueño
Tesla enfrenta un bloqueo de la USPTO: Cybercab, nombre de su futuro robotaxi, pertenece a UniBev. La marca debe negociar la compra o rebautizar el proyecto.
Tesla se topó con un obstáculo legal inesperado en torno al nombre Cybercab, la placa destinada a encabezar su futuro robotaxi. Pese a la presentación de alto perfil el 10 de octubre de 2024, la empresa no blindó a tiempo la marca. Cuando por fin presentó la solicitud en noviembre de 2025, resultó que el nombre ya pertenecía al fabricante francés de bebidas UniBev.
La USPTO emitió un aviso de suspensión: formalmente, Tesla no puede usar una denominación que ya posee otro titular. El fabricante intentó convencer a la oficina de que su proyecto tiene un alcance más amplio y merece prioridad, pero el regulador desestimó esos argumentos: las reglas son iguales para todos. No es la primera vez que sus caminos se cruzan: UniBev había obtenido antes los derechos sobre el nombre Teslaquila. En un terreno tan regulado, que el árbitro no haga excepciones era de esperar; y para una marca que suele coreografiar sus lanzamientos hasta el último detalle, el tropiezo se siente sorprendentemente evitable.
Quedan dos vías: abrir negociaciones para comprar los derechos o rebautizar el robotaxi que ya se mostró como concepto. Comprar puede salir caro, dado el alcance del trabajo de marca que Tesla ha puesto en marcha. Cambiar el nombre también entraña riesgo: Cybercab se concibió para reflejar la estética inspirada en el Cybertruck, y romper ese hilo visual podría desdibujar el relato que la compañía quería construir. En el tablero del marketing, los nombres pesan tanto como las líneas de diseño.