Tesla amplía la oferta del Model 3 en el Reino Unido con una nueva versión de entrada, la Standard. Pasa a ser el Model 3 más asequible, con el precio recortado en £2,000 hasta £39,990. Para llegar a esa cifra, la marca ha aligerado el interior y algunos equipamientos, una maniobra clara para abrir la puerta a más compradores sin alterar la esencia del modelo.

La Standard cambia la tapicería de cuero sintético por tela, prescinde de la pantalla trasera y sustituye la consola central completa por un espacio de almacenamiento abierto. También simplifica el apartado multimedia: no hay subwoofer y la radio AM y FM no están incluidas.

Los ajustes eléctricos de los asientos delanteros y de la columna de dirección dejan paso a mandos manuales, y la llave física desaparece: el acceso se gestiona exclusivamente a través de la app móvil de Tesla. Reducir motores y componentes debería ayudar tanto en costes como en simplicidad a largo plazo, algo que encaja con el planteamiento.

Tesla no ha desvelado la capacidad de la batería, pero la autonomía homologada de 531 km sugiere que se emplea el mismo paquete que en la versión de tracción trasera (RWD). Las prestaciones se moderan: hace el 0–97 km/h en 6,2 segundos y la velocidad máxima se limita a 176 km/h. Este tope de potencia es deliberado para situar al coche en un grupo de seguros mucho más bajo, lo que reduce de forma tangible los costes de propiedad. En el uso cotidiano, el compromiso se percibe más como una decisión práctica que como una renuncia.

Las primeras entregas del Model 3 Standard en el Reino Unido están previstas para febrero, y llegarán junto con el nuevo Model Y Standard, con un precio de £41,990.