Con la subida del IVA que entró en vigor a comienzos de 2026, las ventas de Tesla en Noruega cayeron casi de inmediato. La compañía reaccionó con rapidez y lanzó el llamado Tesla Bonus. El momento elegido suena a decisión pragmática para estabilizar la demanda sin desdibujar el posicionamiento de la marca, y encaja con una estrategia afinada para no perder tracción.

Este bonus recorta los precios en ocho configuraciones con una media de 50.000 coronas. Todas las versiones del Tesla Model Y entran en la oferta, y también la mayoría de los acabados del Model 3, con la excepción del modelo de acceso.

En los superventas de Tesla en Noruega, el ajuste devuelve las tarifas a los niveles previos al IVA. Reduce el impacto del nuevo impuesto y sitúa de nuevo a los coches en una posición competitiva en el mercado europeo con mayor penetración de eléctricos. Para los compradores, se siente como un reinicio que vuelve a simplificar las cuentas en el concesionario; en un entorno tan maduro, ese tipo de claridad suele marcar diferencias.

Junto al Tesla Bonus, la marca ofrece un tipo de interés preferencial durante hasta tres años, con condiciones que varían según el modelo. La propuesta es válida para pedidos realizados entre el 9 de enero y el 31 de marzo de 2026, un complemento que redondea el paquete comercial en el periodo clave del arranque del año.