La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) ha emitido una orden de 20 años contra General Motors y su división OnStar tras acusaciones de recopilar y vender en secreto datos de viajes de conductores. Según el regulador, el fabricante de automóviles recopiló información precisa de geolocalización y comportamiento de conducción—incluyendo frenadas bruscas—a veces con una frecuencia de cada tres segundos.

La FTC afirma que la función OnStar Smart Driver se activó mediante un proceso engañoso: los usuarios creían que el servicio era para evaluar hábitos de conducción, pero los datos se compartieron con intermediarios y agencias de informes crediticios sin un consentimiento claro. Esta información luego llegó a compañías de seguros y podría afectar los costos de pólizas y las condiciones de cobertura.

Por ejemplo, un propietario de un Chevrolet Camaro vio aumentar su pago de seguro en un 80% después de que se compartieran 603 registros de viajes.

Bajo la orden, GM tiene prohibido durante cinco años compartir datos de ubicación y estilo de conducción con agencias de informes crediticios. En adelante, la empresa debe obtener consentimiento explícito para recopilar y transmitir datos telemáticos, y proporcionar a los conductores opciones para ver, eliminar datos y desactivar el seguimiento preciso. Este caso marca el primero de la FTC que involucra datos de vehículos conectados.