El precio se ha convertido en la principal consideración para los compradores de automóviles en Alemania. Según el Estudio del Consumidor Automotriz Deloitte 2026, el coste es el factor decisivo para el 54% de los encuestados. Uno de cada cuatro participantes, es decir, el 25%, planea gastar menos de 15.000 euros en su próximo vehículo. Además, el 56% tiene presupuestado entre 15.000 y 50.000 euros, mientras que el 12% está dispuesto a pagar 50.000 euros o más.

En este contexto, el 57% de los participantes en el estudio tiene la intención de comprar un coche usado, y solo el 43% considera un vehículo nuevo. Otros factores resultaron menos significativos: la calidad del producto fue mencionada por el 50% de los encuestados, y el reconocimiento de marca por el 39%.

El interés por los modelos electrificados en Alemania ha experimentado un ligero aumento, con un 39% dispuesto a elegir esta opción en su próxima compra. Un vehículo totalmente eléctrico es preferido por el 16% (frente al 14% del año anterior), un híbrido enchufable por el 10% (frente al 9%) y un híbrido no enchufable por el 14% (frente al 12%). Mientras tanto, la proporción de quienes quieren comprar un coche de combustión ha disminuido del 53% al 49%.

El estudio también destaca la importancia de la carga en casa, revelando que el 74% de los propietarios de vehículos eléctricos ya tienen la capacidad de cargar en el hogar.