Audi podría reconsiderar el futuro de su emblemático motor 2.5 TFSI, que anteriormente estaba programado para ser descontinuado debido a las más estrictas normativas Euro 7. La compañía ahora está explorando una opción de hibridación.

Rolf Michl, jefe de Audi Sport, mencionó que la marca está abierta a diversos enfoques para preservar el motor, incluida la electrificación. Esto podría permitir que la unidad cumpla con los nuevos estándares ambientales y permanezca en el mercado después de 2027.

El motor en cuestión es una unidad turboalimentada de cinco cilindros en línea de 2.5 litros (serie EA855) que se ha convertido en una característica distintiva de los modelos RS 3 y algunas variantes de Cupra. Ha ganado numerosos premios y es ampliamente considerado como uno de los motores más carismáticos de la industria. La versión actual cuenta con un bloque de aluminio, inyección dual y un sistema avanzado de gestión térmica.

Una solución potencial es una configuración híbrida enchufable (PHEV), que reduciría las emisiones pero añadiría peso y costo a los vehículos. Esto representa un desafío, especialmente para modelos ya costosos como el Audi RS 3.

Si Audi logra adaptar el motor para cumplir con las nuevas regulaciones, representaría un caso excepcional de preservación de un motor de combustión interna clásico durante la era de la electrificación. De lo contrario, el RS 3 y modelos similares podrían hacer una transición completa a trenes motrices híbridos o eléctricos.

Audi intenta equilibrar el atractivo emocional con la responsabilidad ambiental. El destino del 2.5 TFSI demostrará cuánto tiempo los fabricantes de automóviles podrán mantener motores legendarios en esta nueva realidad.