Mientras los grandes fabricantes europeos recortan costes y despiden empleados, Tesla hace justo lo contrario. La compañía ha completado la contratación de los primeros mil trabajadores para la ampliación de la producción en su planta de Grünheide, cerca de Berlín. Una portavoz del fabricante estadounidense lo confirmó el 31 de julio a la agencia dpa.
Los nuevos empleados tienen un objetivo muy concreto: elevar la producción semanal de 5.000 a 6.200 vehículos. La planta fabrica los SUV eléctricos Model Y y los envía a más de 30 mercados. Actualmente trabajan allí unas 11.000 personas, y esto todavía no es el límite.
La siguiente fase está prevista para octubre de 2026, cuando Tesla planea elevar la producción hasta 7.500 coches por semana. La contratación de otros mil empleados arrancará ya en septiembre. En total, la compañía promete hasta 3.500 nuevos puestos de trabajo, 1.500 de ellos en la fabricación de celdas de baterías.
Tesla ya había anunciado que invertirá 250 millones de dólares —unos 217 millones de euros— en la división de baterías de Grünheide. Precisamente en octubre arrancará también esta siguiente etapa de ampliación de la producción de vehículos.