Hasta hace poco, General Motors mantenía abiertas varias rutas para el nuevo eléctrico compacto de Chevrolet. Ahora la historia se vuelve mucho más interesante: si GM acaba decidiendo fabricar el futuro hatchback en Brasil, ya hay una planta que parte con ventaja. Es la fábrica de PACE en Horizonte, estado de Ceará. La decisión definitiva, eso sí, todavía no está tomada.
La historia avanzó tras el anuncio de GM del 31 de agosto. Entonces, el grupo confirmó un protocolo de intenciones con SAIC-GM-Wuling y explicó que entre los proyectos en evaluación figura un nuevo hatchback eléctrico compacto de Chevrolet para Sudamérica. Producirlo en Brasil era solo uno de los escenarios posibles, sin una fábrica concreta y sin promesa de poner en marcha la línea.
Ahora el abanico es mucho más pequeño. Fabio Rua, vicepresidente de GM South America, afirmó que Ceará sería la principal opción si se elige el montaje local, porque allí ya existe experiencia con nuevas tecnologías de propulsión. Las plantas propias de GM en São Caetano do Sul, São José dos Campos y Gravataí no se contemplan actualmente para los vehículos vinculados al proyecto chino. El desarrollo conjunto de modelos completamente nuevos desde cero tampoco forma parte del acuerdo en esta etapa.
Y esta ruta ya no puede considerarse un experimento. PACE empezó a ensamblar el Spark EUV el 3 de diciembre de 2025 y el Captiva EV se sumó el 17 de junio de 2026. El siguiente será el Captiva PHEV: GM pretende iniciar la producción del híbrido enchufable en Horizonte en noviembre de 2026.
¿En qué queda todo? GM todavía no ha dado un «sí» definitivo al montaje local del nuevo hatchback eléctrico, pero la ruta industrial resulta cada vez más evidente. Si el proyecto se queda en Brasil, el camino apunta con fuerza a Ceará. Sigue existiendo una alternativa: importar los vehículos ya terminados.