El conductor ha desaparecido del habitáculo — pero el ser humano no ha salido del sistema. Dos lanzaderas eléctricas de WeRide en el aeropuerto de Zúrich han pasado al nivel 4 tras más de 15.000 km de pruebas: ahora no llevan ni conductor ni empleado de seguridad a bordo. El control simplemente se ha trasladado — los operadores vigilan los vehículos desde el Remote Cockpit y pueden intervenir si hace falta.
Y ahí está el matiz decisivo. Decir que el sistema funciona completamente «sin control humano» todavía sería exagerado. Aun así, la ventaja práctica de la automatización ya se ve con claridad: en el futuro, un solo operador podrá supervisar varios autobuses al mismo tiempo. No desaparece la persona, sino la necesidad de colocar un conductor distinto en cada lanzadera.
Por ahora, los vehículos autónomos trabajan en condiciones extremadamente controladas. Los dos RoboBus recorren una ruta de servicio fija dentro del aeropuerto que no cruza las calles de rodaje de los aviones. Los primeros trayectos de esta fase se realizan incluso sin pasajeros. Tras unas cuatro semanas de pruebas, está previsto que los empleados vuelvan a subir — ya sin una persona de seguridad dentro. El proyecto piloto está programado hasta finales de 2026.
Pero el nivel 4 no significa que el autobús pueda conducir solo a cualquier lugar. El sistema puede operar sin conductor únicamente bajo condiciones previamente definidas y dentro de una zona limitada. Esa es la diferencia esencial frente al nivel 5, donde la autonomía no debería depender de un área operativa concreta.
Zúrich tampoco es el único proyecto europeo que está sacando al ser humano del habitáculo. El 10 de septiembre, Pony.ai y Verne iniciaron en Zagreb trayectos de prueba totalmente sin conductor con pasajeros invitados en una ruta de 22 km, sin operador ni otro miembro del personal dentro del vehículo. Sin embargo, sigue siendo una fase de pruebas y no un servicio comercial totalmente autónomo. Para el aeropuerto de Zúrich, el siguiente hito verificable debería llegar dentro de aproximadamente un mes, cuando el RoboBus vuelva a transportar empleados sin una persona de seguridad a bordo.