Las familias japonesas han vuelto a votar, y lo han hecho con el volante en la mano. El ganador vuelve a ser el mismo: el monovolumen. Cuando llega el momento del gran viaje familiar, es a lo que recurren. Y la diferencia no es pequeña.
Según una encuesta de Honda Access, el monovolumen mantiene el primer puesto entre los coches elegidos para viajes familiares de larga distancia, con un 30,2% de las respuestas. Le siguen, ya con distancia clara, los kei car con un 19,4%, los crossover con un 16,5% y los compactos con un 15,6%.
La encuesta se realizó los días 1 y 2 de julio de 2026 entre 1.000 hombres y mujeres de entre 20 y 59 años. Todos los participantes eran conductores activos que habían hecho al menos un viaje familiar de más de 100 km en un solo trayecto. No es una foto de todo Japón, sino la opinión de un público curtido en viajes largos en familia, el que sabe exactamente lo que es conducir con niños y el maletero lleno hasta arriba.
Con los sistemas de ayuda a la conducción la historia da un giro interesante. El mantenimiento de carril resultó ser el más extendido, presente en el 38,3% de los coches. Le sigue el control de crucero convencional con un 32,5%, y el adaptativo (ACC) con un 18,6%. Suena a progreso, hasta que se mira más de cerca: un 38,1% de quienes tienen mantenimiento de carril reconoció que no lo activa en autopista. El control de crucero y el ACC, en cambio, se encienden más bien según la situación, dependiendo del tráfico y del cansancio al volante.
Hace un año, el porcentaje de coches con mantenimiento de carril era menor, un 32,8%. Ahora es del 38,3%. Pero la tecnología avanza más rápido que la confianza en ella: el porcentaje de propietarios que no la usan también creció, del 34,5% al 38,1%. La encuesta no explica por qué. Podría deberse a particularidades de cada sistema, a un marcado vial deficiente, o simplemente a que los conductores todavía no están listos para ceder el control. Eso ya son conjeturas, no datos.
Un 66,5% de los encuestados planea un viaje familiar largo este verano. No será un camino fácil: un 73,9% ya se ha topado con problemas en carretera, y los atascos son el principal enemigo — un 44,1% dijo que le descuadraron notablemente el horario. Por eso el verdadero valor de un monovolumen no se reduce al número de plazas. Está en poder planear con antelación la ruta, las paradas y cómo esquivar los tramos más congestionados.