Rivian apunta directo al mayor triunfo de Tesla, y el golpe debería llegar antes de que termine 2026. La compañía lanza su sistema Point-to-Point: se introduce una dirección y el R1S, el R1T de segunda generación y el nuevo R2 deberían llevarte hasta el destino por su cuenta. ¿Manos fuera del volante? Sin problema. ¿Ojos fuera de la carretera? Todavía no: el conductor sigue obligado a vigilar la vía y estar listo para intervenir en cualquier momento. Así que llamar a esto un vehículo autónomo de verdad sería prematuro.
El propio consejero delegado de Rivian, RJ Scaringe, compara la función con el Full Self-Driving Supervised de Tesla, y no parece casualidad. Tras introducir la dirección, el coche deberá manejarse no solo en autopistas, sino también en calles urbanas y giros, justo el tipo de caos que suele hacer fallar a los sistemas de piloto automático. El modo sin vigilancia constante de la carretera, en cambio, no llegará hasta 2027, y ese es un hito completamente distinto.
El actual Universal Hands-Free parece bastante modesto en comparación. Permite circular sin manos por carreteras bien señalizadas de Estados Unidos y Canadá, sí. Pero es incapaz de reaccionar ante un semáforo o una señal de stop: no puede frenar ni detenerse por sí solo. Ese es justo el hueco que Point-to-Point debería cerrar: la distancia entre un asistente básico y un sistema capaz de llevar el coche por toda la ruta de principio a fin.
Nada de esto es gratis, claro. El acceso a las funciones ampliadas está incluido en el paquete Autonomy+: 49,99 dólares al mes, o un pago único de 2.500 dólares. Los compradores de vehículos nuevos reciben un período de prueba gratuito de 60 días.
No todos podrán acceder, sin embargo. La limitación es puramente de hardware. El sistema se promete para todos los R1 de segunda generación y el R2, incluidas las primeras unidades de R2 sin LiDAR. Los propietarios de los primeros R1T y R1S de primera generación se quedan fuera, y punto. Se espera que los vehículos con la futura plataforma de hardware y escáner láser reciban con el tiempo capacidades más amplias de conducción sin control humano constante.
Que quede claro: incluso después del lanzamiento de Point-to-Point, la responsabilidad seguirá siendo del conductor. El sistema solo se convertirá en autonomía real cuando Rivian autorice oficialmente apartar la vista de la carretera, y no solo las manos del volante. Y eso, como recordatorio, no está prometido hasta 2027.