BYD acelera la producción mientras los compradores del Da Tang EV esperan meses
BYD ha empezado a acelerar la producción de su crossover eléctrico Da Tang EV, cuyos compradores llevan semanas esperando. A partir de agosto, la planta planea aumentar la capacidad de forma gradual hasta llegar a 15.000 vehículos al mes.
El director de ventas de la gama Dynasty, Lu Tian, dijo que la compañía está acelerando prácticamente todo: estampado, soldadura, pintura, montaje final y envío de los coches terminados. El modelo llegó al mercado chino el 17 de junio, con precios de entre 239.900 y 309.900 yuanes, unos 35.500 a 45.700 dólares.
El Da Tang EV es el primer SUV insignia de tamaño completo de la marca dentro de la gama Dynasty. La cola se formó incluso antes de que las entregas arrancaran de verdad. A finales de junio, los concesionarios chinos hablaban de unos 70.000 pedidos confirmados y advertían a los nuevos clientes de que la espera, según la versión, podía llegar a tres meses.
De las 150.000 solicitudes iniciales, algunas eran preliminares, y parte de los compradores canceló tras conocerse precios y equipamientos. Pero ni siquiera el objetivo de 15.000 unidades mensuales hará que la cola desaparezca de la noche a la mañana. Son unos 500 coches al día, y la producción apenas está arrancando.
Al mismo tiempo siguen llegando nuevos pedidos, así que el plazo real dependerá del acabado, el color y cómo se repartan los vehículos entre regiones. BYD ha previsto una compensación oficial por retrasos: si el coche no se entrega en los 30 días posteriores a la confirmación del pedido, el propietario recibe un día de uso gratuito de las estaciones de carga rápida de la marca por cada día adicional de espera. Para los clientes de la preventa, la cuenta atrás empezó el 17 de junio, con el lanzamiento del modelo. El Da Tang EV tiene capacidad para siete plazas, supera los 5,2 metros de largo y ofrece hasta 950 km de autonomía según el ciclo chino CLTC.
El eléctrico incorpora la batería Blade de segunda generación, una arquitectura de 1.000 voltios, suspensión neumática y dirección a las ruedas traseras. Pero ahora mismo, a los compradores les importa menos la autonomía récord que la capacidad de la fábrica para convertir una cartera de pedidos enorme en entregas reales, sin meses de espera.