Diez coches, y ninguno igual a otro. Ferrari ha convertido la personalización del Purosangue de un menú de opciones sueltas en una colección terminada de diez unidades exclusivas para Estados Unidos. La serie American Grand Tour Atelier no incorpora un motor más potente — y ahí está precisamente la gracia. Cada ejemplar se planteó como un coche independiente, que no debe repetirse para ningún otro cliente.
La colección se divide en dos grupos. En Landscapes entraron las versiones Sands, Coast, Mountains, Great Plains y Forests, dedicadas a los paisajes estadounidenses. Los otros cinco coches forman la serie Roads: Overlook, Straightaway, Byway, Mountain Pass y Switchback. Los modelos de este segundo grupo suman detalles de habitáculo en los colores de la bandera de Estados Unidos.
La mecánica sigue siendo la de serie. El Ferrari Purosangue monta un V12 atmosférico de 6,5 litros que entrega 725 CV y 716 Nm de par, combinado con una caja robotizada de ocho velocidades. El 0 a 100 km/h se resuelve en 3,3 segundos.
Ferrari no ha revelado el precio del conjunto de diez unidades. Como referencia, el precio recomendado del Purosangue 2026 en Estados Unidos es de 432.986 dólares, sin opciones individuales.
Y ahí es donde el proyecto cobra sentido. Sin cambios técnicos, porque no hacían falta. Ferrari no vende una nueva variante, sino rareza de origen: uno de diez ejemplares creados para una serie estadounidense concreta. Ese enfoque eleva el valor medio del pedido sin ampliar la producción del modelo en sí.
El volumen del Purosangue ya está bajo control estricto: Ferrari se comprometió a que el modelo se mantenga por debajo del 20% de las entregas durante todo su ciclo de vida. Los diez coches de American Grand Tour aprietan aún más esa escasez. La próxima prueba de fuego: los precios anunciados y si los diez ejemplares ya estaban repartidos de antemano entre los clientes habituales de la marca.