Nadie lo vio venir. Vilebrequin y el Topolino vuelven a unirse en una nueva Collector's Edition, pero esta vez no se trata solo de un color nuevo. El modelo estrena algo que ningún Topolino había tenido antes: una carrocería cerrada con techo de tela abatible. Se fabricarán solo 200 unidades, reservadas para Italia y Francia. El microcoche eléctrico pensado para la costa por fin ha dejado de temerle a la lluvia, sin renunciar a su encanto descapotable.
Fiat lo hizo oficial el 30 de junio. Los coches reciben pintura bicolor, la característica tortuga Vilebrequin en la puerta del conductor, un portaequipajes trasero cromado, asientos blancos con pespuntes azules y alfombrillas de inspiración marinera. Una Dolcevita Box decorativa remata el conjunto.
La primera edición conjunta de 2025 parecía más un accesorio de playa que un coche. Cesta trasera, ducha integrada, acabado tipo teca de yate, terminación artesanal en cada unidad: el foco estaba en los complementos para un día de playa. Esta vez es distinto: la protagonista es la propia carrocería.
Fiat no ha anunciado cambios en el motor eléctrico, y probablemente no los habrá. El Topolino estándar sigue siendo un cuadriciclo ligero: hasta 45 km/h y 75 km de autonomía por carga. El Vilebrequin Collector's Edition no gana ni en velocidad ni en alcance. Toda la atención se centra en la protección de los ocupantes y en nuevos usos para el coche.
La ampliación de la gama no llega por casualidad: en 2025, el Topolino se hizo con el 20 % del mercado europeo de cuadriciclos. La siguiente prueba para la estrategia está a la vuelta de la esquina: la lista de precios. Por ahora, Fiat guarda silencio sobre el precio de venta, los plazos de entrega y si esta carrocería llegará algún día más allá de la serie limitada.