Los fans de Alpine tendrán que armarse de paciencia: tras la llegada del A110 eléctrico, la marca francesa pisa el freno. No habrá ningún modelo nuevo, como mínimo, hasta 2030. La apuesta no es competir en volumen con Porsche, sino algo más escaso: exclusividad, precios altos y tiradas reducidas.
El jefe de Alpine, Philippe Krief, contó a Autocar que la compañía necesitará a largo plazo una gama completa de seis modelos. Ahora mismo la oferta se apoya en los eléctricos A290 y A390, y la nueva generación del A110 debe ocupar el lugar del cupé de gasolina ya retirado. Alpine ha confirmado que el nuevo A110 usará su propia plataforma eléctrica, la APP, y seguirá fabricándose en Dieppe, Francia.
Según Krief, una vez lleguen el nuevo cupé A110 y una variante 2+2, la marca necesitará los modelos cinco y seis. Todavía no se ha revelado qué serán exactamente. Lo que sí queda descartado es el gran crossover que en su día se planteó para Estados Unidos: Renault Group no tiene una plataforma adecuada para él.
La nueva estrategia luce mucho más cauta que la anterior. A finales de 2024, Alpine hablaba de construir una gama de siete eléctricos para 2030. Ahora son seis modelos, y parte de ellos ni siquiera llegará dentro del plazo originalmente anunciado.
El objetivo de unas 15.000 ventas al año dice mucho sobre la escala que maneja Alpine. En 2025 la marca entregó por primera vez 10.970 coches, y en el primer trimestre de 2026 matriculó 3246 unidades, un 54,7% más que un año antes. El compacto A290 impulsó la mayor parte de ese crecimiento, con 2452 matriculaciones.
La próxima gran novedad sigue siendo el A110 eléctrico, cuyo lanzamiento los propios materiales de Alpine sitúan en 2027. Quien esperaba un gran SUV o un modelo masivo más asequible tendrá que esperar como mínimo hasta la próxima década.