Ford quiere que el Ranger Raptor suene más agresivo — pero eso tiene un precio, y nadie responde si algo sale mal. Por 995 dólares, los propietarios obtienen un sonido de escape más contundente y salidas cromadas en negro de 102 mm de diámetro. Hay truco: el Extreme Exhaust de Ford Racing y Borla no es un escape completo. El kit solo sustituye las dos secciones traseras situadas después de los tubos de fábrica.
No esperes más potencia. Y Ford no lo oculta. La novedad, con referencia M-5200-RRE, encaja en los Ranger Raptor del mercado estadounidense de los años modelo 2024–2026. Las piezas se fabrican en Estados Unidos con acero inoxidable de grado 304, los tubos se curvan sin deformar la sección, y salidas de doble capa con acabado cromado en negro sustituyen a las resonadoras negro mate de fábrica.
Ford promete un tono más agresivo y una imagen trasera más contundente. Las instrucciones de instalación revelan el alcance real de la modificación mejor que el marketing: un técnico retira los tubos de escape izquierdo y derecho, monta los nuevos en los soportes de fábrica y los une con abrazaderas al sistema existente. Ni soldadura ni intervención en la sección central. Por eso el escape activo de serie del Ranger Raptor, con sus modos Quiet, Normal, Sport y Baja, sigue siendo la base de todo el conjunto.
Ahora, las dos malas noticias. El kit no cuenta con garantía de Ford Racing. Y no puede usarse en las carreteras de California, porque carece de la homologación medioambiental local. En los otros 49 estados, el fabricante considera la pieza apta para circular si se instala correctamente. El precio de 995 dólares no incluye la mano de obra.
El propio Ranger Raptor monta un V6 EcoBoost de 3,0 litros biturbo con 405 CV y 583 Nm de par. El nuevo escape no toca esas cifras. El comprador paga por el sonido y el diseño de la zaga — no por la aceleración.