Nadie esperaba que una simple cámara en el techo del habitáculo levantara tanta polémica. Los expertos se han fijado en la cámara interior del MINI Cooper 2027 — y han criticado con dureza la posibilidad de hacer selfies de los pasajeros y conectar el dispositivo a servicios móviles.
La documentación oficial de MINI no deja lugar a dudas: la cámara cuenta con varios modos. Toma fotos individuales y en ráfaga, se dispara sola en cuanto detecta una sonrisa, admite temporizador de tres segundos y graba vídeos cortos. Todo se puede enviar al smartphone por Wi-Fi.

A través de la aplicación MINI, el propietario puede echar un vistazo al interior del coche en remoto en cualquier momento. Y eso no es todo: la cámara también actúa como grabadora antirrobo — si salta la alarma, el sistema graba lo que ocurre y envía una notificación al móvil. Existe además un modo aparte para detectar asientos ocupados, en el que, por suerte, no se guarda nada.
Para que todo esto funcione hay que aceptar la política de privacidad y permitir la grabación o transmisión de datos. La cámara también se puede desactivar. Lo que no se puede hacer es revisar el material guardado en la pantalla central mientras el coche está en marcha — esa restricción es estricta.
En Estados Unidos, la cámara interior está disponible tanto en el MINI Cooper 2027 de dos como de cuatro puertas — pero solo en el acabado tope de gama Iconic.