Se acabaron las promesas de marketing, ahora el piloto automático debe demostrarlo

Se acabaron las promesas de marketing, ahora el piloto automático debe demostrarlo
A. Krivonosov
Dmitry Yakin
Autor: Dmitry Yakin

Una nueva norma obligatoria china exige a los sistemas de conducción autónoma L3 y L4 demostrar su seguridad antes de circular, ya no basta con una buena demo.

China ya no se fía de la palabra de los sistemas de piloto automático. Por primera vez, el país establece un umbral de seguridad obligatorio a nivel nacional para los coches capaces de asumir por sí solos todas las tareas de conducción, sin excepciones ni atajos. La norma GB 44721-2026 se publicó el 30 de julio y entrará en vigor el 1 de julio de 2027. Cubre vehículos de pasajeros y de carga de niveles L3 y L4, aunque deja fuera los sistemas de aparcamiento automático.

La exigencia es directa: el piloto automático debe conducir, como mínimo, tan bien como un conductor cualificado y atento. El sistema no puede generar un riesgo injustificado y, si falla o se sale de las condiciones autorizadas, debe ejecutar una maniobra de riesgo mínimo, como frenar y detenerse con seguridad. Para el nivel L3 se exige además comprobar que el conductor está realmente listo para retomar el control.

El vehículo debe indicar con claridad cuándo se activa o desactiva el piloto automático, cuándo pide la cesión del control y cuándo cambia el rol del conductor. Los fabricantes también deberán revelar los límites reales del sistema, no solo en el manual, sino también en su web o en la pantalla del propio coche. Una sola demostración perfecta ya no será suficiente.

Las empresas tendrán que levantar un control de seguridad que abarque desde el diseño hasta la vigilancia de los coches ya en circulación, mantener un expediente técnico y realizar pruebas de simulación, en circuito cerrado y en carretera real. La verificación final la harán organismos independientes con varios métodos. La nueva norma sustituye por completo a la voluntaria GB/T 44721-2024. Pero no convierte a los sistemas L2 habituales en un auténtico piloto automático, ni le abre a cualquier coche la puerta a la conducción sin conductor, algo que conviene no perder de vista.

En 2025, solo dos modelos L3 obtuvieron en China una autorización con condiciones adicionales. Homologar un coche concreto seguirá exigiendo un trámite aparte. Así que el comprador tendrá que fijarse más allá de la palabra «inteligente» en un anuncio, y comprobar el nivel de automatización confirmado oficialmente, junto con las carreteras, velocidades y condiciones climáticas para las que el sistema realmente está preparado.

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