¿Suspensión regulable sin rebajar el coche y sin cambiar los muelles? Suena a truco de marketing, pero la japonesa TEIN lo ha hecho. La gama EnduraPro PLUS llega ahora al Suzuki Jimny y al Honda N-WGN con una geometría estrictamente de serie: los muelles y las copelas superiores de fábrica se quedan donde están.
El kit para el Suzuki Jimny JB64W y el Jimny Sierra JB74W fabricados desde 2018 cuesta 82.500 yenes. El catálogo de TEIN confirma la altura de carrocería de serie y la compatibilidad con las versiones de tracción total. La baza principal es el ajuste: extensión y compresión se mueven a la vez en 16 posiciones, desde un tarado blando y cómodo hasta una respuesta firme, casi deportiva.
Pero hay un detalle que conviene conocer antes de pagar. La serie EnduraPro se anuncia con el tope hidráulico de final de recorrido H.B.S., que suaviza el golpe cuando la suspensión comprime del todo. Sin embargo, en los amortiguadores traseros del Jimny se emplea el mecanismo Damper Body Adjuster, y TEIN advierte por separado de que ahí el H.B.S. no se monta. Decir que todo el kit del Jimny lleva ese sistema es, sencillamente, incorrecto.
Para los Honda N-WGN y N-WGN Custom de tracción delantera con carrocería JH3, producidos desde agosto de 2019, el catálogo oficial recoge el mismo EnduraPro PLUS por 78.100 yenes el juego. La altura vuelve a quedarse intacta y el eje trasero incorpora piezas propias de TEIN: topes de goma y guardapolvos.
También hay una cara B. La construcción del EnduraPro es estanca y no desmontable. Eso ayudó al fabricante a abaratar la producción, pero un amortiguador así no se puede reconstruir ni modificar su tarado interno una vez fabricado. A cambio, TEIN ofrece una garantía de tres años o 60.000 km si se respetan las condiciones de uso.
Y llega la pregunta clave: ¿para quién es todo esto? Desde luego, no solo para quienes sueñan con convertir un Jimny o un N-WGN en un deportivo. Es más bien un recambio inteligente de los amortiguadores de serie gastados: la altura del coche no cambia y el carácter de la suspensión, más blando o más firme, lo elige el propio dueño.
Anteriormente se informó de que Suzuki había superado a Mercedes-Benz en las importaciones de coches a Japón.