En mayo, Mazda hizo una promesa: el CX-3 volvería. En agosto, por fin mostró una silueta. Un crossover camuflado apareció en la presentación financiera de Mazda, etiquetado como Next-generation CX-3. Es la primera imagen oficial del sucesor de un modelo que lleva más de una década en el mercado. Todavía no hay una presentación completa. Pero el hielo ya se rompió.
Lo importante aquí no es el diseño, sino el simple hecho de que esta foto exista. Ya en mayo, Mazda había confirmado que la nueva generación del CX-3 entraría en producción en 2027 en la planta AutoAlliance Thailand, con Tailandia, Japón y el resto del Sudeste Asiático como mercados principales. Esta nueva imagen confirma que el proyecto va más allá de una simple línea en una presentación para inversores. Las especificaciones de producción, eso sí, Mazda las sigue guardando en secreto.
Bajo el camuflaje se adivina una silueta más vertical y un frontal notablemente más voluminoso. Es pronto para sacar conclusiones sobre dimensiones, plataforma o el diseño final de los faros, pero el crossover ya no se parece al CX-3 actual. En la web oficial de Mazda no hay una presentación de producto independiente para el 7 de agosto: la imagen se filtró en los materiales financieros, no en una nota de prensa.
El contraste con el modelo actual ya está claro. En Australia, el CX-3 de primera generación todavía se vende con un motor de gasolina de 2.0 litros y 110 kW, unos 150 caballos, y 195 Nm de par. La versión de tracción delantera con automático declara un consumo de 6,3 l/100 km. Ninguna de estas cifras se traslada al sucesor: Mazda aún no ha revelado ni el motor, ni la caja de cambios, ni el tipo de electrificación de la nueva generación.
También hay una limitación geográfica. El antiguo CX-3 abandonó Estados Unidos y Europa hace años, mientras que el nuevo proyecto está por ahora ligado sobre todo a la producción y los mercados asiáticos. Que aparezca un prototipo no garantiza el regreso del nombre a los concesionarios estadounidenses o europeos. Más bien apunta en la dirección contraria.
El próximo giro real no será otra fotografía, sino la revelación técnica. Antes de que arranque la producción en 2027, Mazda todavía tiene que anunciar los motores, las dimensiones y los mercados de venta. Solo entonces quedará claro cuánto se aleja realmente este segundo CX-3 del modelo actual.