Sin cable en la mano, sin esperar junto al cargador: Huawei ha mostrado un escenario en el que, en lugar del conductor, es un robot quien hace todo el trabajo. El coche encuentra solo un cargador libre, aparca por su cuenta en él, y un brazo mecánico inserta y retira el conector sin que una persona lo toque en ningún momento.
Aun así, todavía es pronto para comprar un coche solo por esta función: Huawei aclara que la demostración no es una promesa de lanzamiento comercial inminente. En el escenario, todo empieza con una orden en la aplicación Huawei Qiankun. A partir de ahí, el sistema ADS traza la ruta dentro del aparcamiento, el coche ocupa por sí mismo la plaza libre y abre su tapa de carga. Un mecanismo con cámara localiza el conector, se posiciona y lo conecta sin ninguna intervención humana.
Mientras dura la carga, el estado de la batería y la hora estimada de finalización se envían directamente al teléfono del propietario, y el pago también debería hacerse de forma automática. Una vez terminado, el coche se desconecta y se dirige solo al punto que haya indicado su dueño. La idea no es nueva: ya el 23 de abril Huawei incluyó la «carga con cita previa» en su concepto del «ciclo de vida Qiankun de 10 minutos».
La página oficial de ADS ya describe un escenario similar: el coche encuentra una plaza de carga, baja un bloqueo de aparcamiento, abre la tapa, se conecta por sí solo y, tras cargar, se mueve a otro lugar. Pero hay una línea importante que Huawei no cruza aquí: el ADS actual sigue siendo un sistema de asistencia al conductor, no una conducción totalmente autónoma.
La compañía lo deja claro: no todos los coches admiten las funciones mostradas, parte de ellas podrían llegar solo con futuras actualizaciones OTA, y el conductor que use la versión comercial de ADS debe mantener el control del vehículo. Aun así, el potencial ya es enorme: a 16 de julio, Huawei declaraba colaboraciones con más de 25 marcas y 50 modelos, y el número de coches con Qiankun ADS superó los 1,9 millones.
Si un servicio así llegara a generalizarse, lo importante no sería el robot con la pistola de carga. Lo que cambiaría de verdad es que un eléctrico pueda liberar el cargador por sí mismo, sin que su dueño tenga que volver, y eso transforma por completo el eterno problema de los cargadores ocupados.