Mercedes-AMG ha levantado la lona — apenas un poco — para dejar entrever algo que la marca nunca había tenido. Si esa silueta bajo el camuflaje pertenece realmente al esperado GT SUV, estamos ante el primer SUV de AMG con una arquitectura que los ingenieros de Affalterbach han diseñado íntegramente desde cero, en lugar de adaptar la de un Mercedes ya existente. El proyecto se confirmó oficialmente ya en 2024 — la espera ha sido larga.
Las nuevas imágenes dejan ver barras de techo, una línea de techo baja de aire cupé y unos pilotos traseros que recuerdan al GT 4-Door eléctrico. El coche todavía no tiene nombre. Tampoco fecha de presentación. Así que llamarlo GT SUV sin matices sería precipitado. El concesionario suizo de Mercedes, sin embargo, no se anda con rodeos: ya usa esa denominación abiertamente, con estreno mundial previsto para 2026 y entregas que arrancarían en 2027.
En lo técnico hay bastante más certeza. Mercedes-AMG ya ha confirmado para el SUV la plataforma AMG.EA, motores eléctricos de flujo axial y una nueva batería de altas prestaciones. Y es justo ahí donde la fuente original, Autoblog, se equivocó: el flujo axial describe los motores, no la batería.
La referencia sigue siendo el GT 4-Door ya presentado. Su versión de acceso GT 53 monta un sistema de 800 voltios, una batería de 106 kWh, carga de hasta 600 kW y dos motores eléctricos que suman 544 CV. Las versiones superiores GT 55 y GT 63 toman un camino distinto: un esquema de tres motores con unidades de flujo axial, con cifras de potencia bastante más altas. Nada de eso puede trasladarse todavía tal cual al SUV: Mercedes-AMG aún no ha anunciado las especificaciones oficiales de la versión de producción.
Potencia, autonomía, batería, precio: eso es lo que mantiene el suspense hasta la presentación oficial. Lo que ya no está en discusión es su posicionamiento: no será una versión AMG más del GLE o el GLS. Es un modelo eléctrico independiente, con la orgullosa etiqueta «Born in Affalterbach».