Cuatro motores. Uno por rueda. Mientras medio internet discute si el futuro BMW X5 M tendrá 800 o 1300 caballos, hay algo que merece más atención: cómo llega realmente esa potencia al asfalto. Un prototipo del G95 ya circula por carreteras abiertas, pero la propia BMW guarda silencio: sin anuncio oficial, sin potencia confirmada. Así que esas cifras de cuatro dígitos todavía no deben tomarse como especificaciones de producción. Los medios especializados esperan su llegada en primavera o verano de 2028.
La base técnica ya existe. En enero, BMW M presentó oficialmente su nuevo sistema M eDrive: en los modelos M totalmente eléctricos, cada uno de los cuatro motores mueve su propia rueda, mientras la electrónica decide en tiempo real hacia dónde enviar el par y cuánto. El eje delantero puede desconectarse por completo — el carácter de tracción trasera se mantiene intacto, ahorrando energía en carretera. La batería supera los 100 kWh de capacidad útil, sobre arquitectura de 800 voltios.
Pero aquí está la trampa: esas cifras no se trasladan automáticamente al G95. BMW no ha revelado ni la capacidad exacta de la batería del X5 M, ni su potencia, ni su velocidad de carga. Las cifras de AutoIndustriya —108 kWh, hasta 400 kW y un rango de entre 800 y más de 1300 caballos— son estimaciones preliminares, no especificaciones de fábrica. Conviene recordar esta salvedad: es fácil olvidarla a medida que avanza la historia.
Ya existe una referencia: la quinta generación de producción del X5, presentada el 30 de junio. El iX5 60 xDrive eléctrico entrega 425 kW (578 CV), funciona con arquitectura de 800 voltios y carga hasta 460 kW; la autonomía preliminar según WLTP alcanza los 845 km. El propio X5 G65 ya reúne versiones de gasolina, híbrida, eléctrica y, en el futuro, de hidrógeno dentro de una misma generación.
Las fotos espía del G95 no dejan mucho margen de duda: tomas de aire agresivas, frenos de gran tamaño, una cara propia. BMWBLOG apuesta por una configuración de cuatro motores y 800 a 900 caballos —aunque admite abiertamente que BMW no ha confirmado nada de eso. El mismo medio sitúa el inicio de producción en abril de 2028, en Spartanburg.
Y aquí está lo esencial: un prototipo eléctrico no significa el fin del X5 M de combustión. Las fuentes del sector siguen hablando de una versión V8 paralela, y BMW M ya ha demostrado que un buque insignia eléctrico no tiene por qué desplazar de inmediato a la gasolina. Por eso la pregunta correcta ahora mismo no es «¿eléctrico en lugar de V8?», sino «¿los compradores tendrán a la vez dos X5 M radicalmente distintos?».