Ocho meses de preparación, 17 coches robados y ni una sola víctima al azar: Francia acaba de desarticular una de las redes de robo de coches de colección más metódicas de los últimos años. El daño total: unos 3,5 millones de euros. Según L’Automobile Magazine, citando a Le Parisien, 14 hombres de entre 25 y 63 años podrían enfrentarse ahora a cargos.
Todo empezó con el robo de un Renault 5 Turbo. En la noche del 27 de septiembre de 2025, el coche desapareció de una calle de París, y ese robo se convirtió en el hilo del que tiraron los investigadores para desmontar toda una red criminal. El sistema resultó ser mucho más sofisticado que un simple robo oportunista: los vehículos se localizaban, fotografiaban y grababan de antemano, y el material se enviaba a compradores potenciales a través de mensajería cifrada. En algunos casos, el comprador ya estaba listo antes incluso de que robaran el coche.
Después llegaba el cálculo de la paranoia. Tras el robo, algunos coches permanecían aparcados uno o dos días en calles públicas normales. Simplemente esperando. Comprobando si aparecía algún rastreador GPS. Solo cuando parecía que no había vigilancia, el coche seguía camino hacia el siguiente eslabón de la cadena.
El 14 de marzo, el plan se vino abajo. La policía sorprendió a un sospechoso in fraganti, robando un Jaguar E-Type descapotable valorado en unos 200.000 euros. Le siguieron tres detenciones más.
De abril a mediados de julio, la policía siguió encontrando Porsche, Jaguar y Mercedes robados por toda Francia, como si el mapa del delito se hubiera extendido por todo el país. Tarantas.news ya había informado antes sobre las estadísticas de robos de coches. Los investigadores aún no han confirmado ningún vínculo entre este caso y otro gran robo de coches de lujo ocurrido en París en mayo.