BYD acaba de descolocar los cálculos de precio de todo el segmento. El nuevo Qin Max se lanzó en China a 99.900 yuanes, unos 13.000 euros, muy por debajo de lo que el mercado esperaba hace apenas un mes. En julio, los concesionarios manejaban un precio de arranque de 115.000 yuanes para la versión híbrida. La cifra final resultó mucho más agresiva. En total se ofrecen nueve versiones: el híbrido DM-i va de 99.900 a 129.900 yuanes, mientras que el eléctrico EV se mueve entre 109.900 y 143.900 yuanes. La versión tope de gama ronda los 18.700 euros.
El Qin Max es ahora el modelo más grande de la familia Qin, posicionado por encima del Qin L. Con 4.866 mm de largo y una distancia entre ejes de 2.820 mm, su maletero ofrece 523 litros, ampliables hasta 1.450 litros con los asientos abatidos. Antes incluso del lanzamiento, los documentos regulatorios ya confirmaban dos niveles de potencia eléctrica — 120 y 240 kW, es decir 163 y 326 CV —, además de una configuración híbrida con motor atmosférico de 1,5 litros y motor eléctrico de tracción de 175 kW.
El gran argumento técnico de la versión eléctrica es la Blade Battery de segunda generación combinada con Flash Charging. Las cifras suenan casi increíbles: BYD promete pasar del 10 al 70 % en cinco minutos y del 10 al 97 % en nueve minutos. Otros modelos de serie de BYD ya cuentan con esta nueva generación de Blade. El Qin Max EV ofrece 530 o 630 km según el ciclo CLTC, con la versión más potente desarrollando 240 kW. Pero tener esta arquitectura no garantiza esos cinco minutos en cualquier estación: para alcanzar esas cifras hace falta una infraestructura ultrarrápida compatible.
La tecnología todavía tiene una pregunta pendiente, y será el Qin Max de producción el que deba responderla. En una prueba independiente realizada sobre otro modelo de BYD con Flash Charging se registró un calentamiento notable en la carcasa de la batería. En su momento no se informó de daños en el acumulador, pero la duda quedó flotando. Cómo se comportará la batería de esta nueva berlina con recargas ultrarrápidas frecuentes es algo que todavía es pronto para evaluar.
El híbrido Qin Max DM-i combina un motor atmosférico de 1,5 litros con un motor eléctrico de 175 kW. El fabricante declara hasta 320 km de autonomía eléctrica, 2.370 km de autonomía combinada y un consumo de 2,59 l/100 km con la batería descargada. Esta última cifra procede, eso sí, del ciclo NEDC, por lo que no es directamente comparable con los valores WLTP que se manejan en los coches europeos.
Aquí el precio es algo más que una cifra: es una confesión. Según los cálculos de Tarantas News basados en los resultados de la compañía, las ventas de la familia Qin cayeron un 75,67 % interanual en julio, hasta 13.117 unidades, y un 50,55 % entre enero y julio, hasta 162.291 unidades. Por eso la diferencia de 15.100 yuanes entre el precio orientativo anterior y el precio real de lanzamiento parece menos un descuento de estreno y más un intento calculado de recuperar volumen apostando a la vez por tamaño, autonomía y una recarga extremadamente rápida.