Basta con pisar el pedal de freno para que la puerta del conductor del nuevo BMW X5 se cierre sola. Para el modelo es un salto real: la generación anterior solo tenía Soft Close, mientras que el X5 de la serie G65 estrena por primera vez puertas totalmente automáticas, capaces de abrirse y cerrarse por sí mismas. En Estados Unidos, el sistema formará parte del Luxury Package opcional.
BMWBLOG se fijó en una demostración reciente de la función publicada por BMW. Las manillas exteriores tradicionales han desaparecido por completo, sustituidas por pequeños elementos Winglet situados junto a los montantes de la carrocería: un simple toque activa el accionamiento eléctrico. Desde el interior, cada puerta puede manejarse con un botón, y además hay comandos de voz, BMW Panoramic iDrive y la aplicación My BMW. La puerta del conductor tiene su propio escenario: tras sentarse, basta con pisar el freno para que se cierre sola.
Lo más interesante, sin embargo, se esconde debajo de las puertas. Radares situados en los estribos y en las zonas delantera y trasera de la carrocería vigilan paredes, coches cercanos y personas que se acercan, para que el accionamiento eléctrico nunca abra una puerta contra un obstáculo. Y si la automatización llegara a fallar, no hay motivo para el pánico: un servomecanismo integrado permite seguir abriendo las puertas a mano, sin un esfuerzo fuera de lo común.
El principio en sí no es nuevo para BMW. Las puertas automáticas ya están presentes en el Serie 7 y el i7, donde también pueden controlarse a distancia a través de la app My BMW. Ahora la tecnología baja hasta el X5, uno de los SUV principales y más vendidos de la marca en el segmento premium. Un detalle revelador: cuando una función de gama alta llega al modelo más vendido de la marca, suele ser señal de que BMW apuesta fuerte por ella.
El primero en llegar al mercado estadounidense, en octubre de 2026, será el X5 40 xDrive. El resto de la gama, incluidos el híbrido X5 50e xDrive y el eléctrico iX5 60 xDrive, está previsto para el primer trimestre de 2027. Solo cuando estos coches lleguen a manos de propietarios reales, y no se queden en una demostración de prensa, se sabrá con certeza cuán prácticas son estas puertas automáticas en el día a día, sobre todo en aparcamientos estrechos, donde cada centímetro cuenta.